viernes, 4 de abril de 2014

Ya pueden recoger sus trabajos participantes, los esperamos en el 10mo. Certamen Literario ¡Gracias!

Durante todo el mes de abril entregaremos los trabajos participantes a quienes acudan a nuestra oficina en Av. Colón #642 Fracc. Hípico entre Río Fuerte y Río Sinaloa, en horario de lunes a viernes de 9:00 am a 5:00 pm. 

Al recoger su trabajo recibirá una constancia de participación. La fecha límite es el día 30 de abril de 2014, después de ese día los trabajos que no sean reclamados se destruirán según marca la convocatoria. 

4to. Aniversario del terremoto que sacudió a Mexicali y su Valle

Los habitantes de la zona norte de la república mexicana y en especial de Baja California, tenemos una característica muy particular: somos demasiado conscientes del clima de la región, siempre atentos e informados sobre la temperatura, los vientos, el calor, el frío…y esto se extiende a lo concerniente a los fenómenos naturales que azotan a esta árida e impredecible zona geográfica que llamamos nuestro hogar.
Y cómo no vivir pendientes de dichos estados de la naturaleza, de esos embates que llegan inesperados a colapsar la tranquila rutina (y comodidad) a la que está acostumbrado el bajacaliforniano promedio. Cómo no reaccionar con cierto aire de incredulidad cuando el clima nos sonríe con días frescos y despejados para después tornarse en viento y polvareda. Todo esto en vísperas del cuarto aniversario del terremoto que sacudió a Mexicali y su Valle en el 2010.
A cuatro años de haber experimentado el movimiento sísmico más potente que se ha registrado en la historia de nuestra entidad, los mexicalenses recordamos este hecho con cierto temor de que se repita, porque nos hizo ver lo vulnerables que somos, partiendo severamente a nuestro Valle, exponiendo las debilidades de la infraestructura en una zona sísmica, marcando nuestra apacible tarde dominical. En cierta medida nos ayudó a ser también más conscientes (así como lo somos del clima y los fenómenos naturales) de nuestro deber como sociedad informada para sobrevivir a este tipo de vicisitudes con suficiente responsabilidad y civismo. 
A propósito de este cuarto aniversario del terremoto, recordamos esos minutos que se tornaron eternos, las réplicas y el famoso 7.2 que hasta en camisetas portaban orgullosos los “sobrevivientes cachanillas”.
El día de ayer se realizó un magno simulacro en la ciudad, en diversos puntos de Mexicali pudimos observar y participar en este acto que nos sirve para no olvidar que  todos estamos expuestos a este fenómeno y que es nuestro deber ciudadano educarnos para reaccionar de manera civilizada, siempre con la disposición de conocer las medidas de seguridad apropiadas en caso de repetirse.

El desierto nos ha moldeado para superar esto y mucho más, porque, a pesar de que el movimiento telúrico nos tomó por sorpresa, somos pertenecientes a una tierra con historia sísmica, una historia que ya desde los años 20 ha registrado  y archivado los acontecimientos en torno a algunos de los temblores acaecidos en nuestra ciudad y sus alrededores.

Citando a nuestro cronista emérito Pedro F. Pérez y Ramírez, quien publicó en el año de 1979 algunos pasajes sobre el temblor que sacudió a Mexicali en diciembre de 1927, cerramos este comentario con el siguiente extracto de dicho documento, para conmemorar estas fechas que no debemos pasar por alto, pues son parte crucial del desarrollo de nuestra entidad:

 “Los sacudimientos se prolongaron con más o menos intensidad por dos o tres días, siguiendo después de manera esporádica y lenta hasta el 26 de ese mismo mes de enero, sembrando la psicosis en el ánimo popular, ya que se decía que el volcán de Cerro Prieto seguía amenazando con otra catástrofe peor, y hasta se decía que volvería a ponerse en actividad de ese adormecimiento en que vegeta por más de 700 años, según se ha calculado. Pero la ciudad pronto se rehízo con mayor consistencia y seguridad en sus construcciones, principalmente los establecimientos dedicados al comercio y a la industria, que se sujetaron por primera vez a estrictas reglamentaciones de seguridad. Por la comunicación que privaba entonces para el centro de la patria, fue precaria la ayuda a las familias damnificadas procedente del interior del país, en cambio de algunas instituciones altruistas norteamericanas, principalmente cristianas, se recibieron medicinas, ropa y algunos materiales de construcción. Esto aconteció en un día como este, hace exactamente 40 años; pero esperamos que no se vuelva a repetir y que este año sea pleno de felicidad y dicha para todos.”

Conmemoramos pues, esta fecha que marcó y sigue presente en la memoria colectiva de Mexicali, porque es vital para el desarrollo del ser humano y la sociedad tener presente el pasado para forjar un futuro favorable para todos.